Wednesday, 17 January 2018 11:29

Guaraní

Los Guaraní Occidentales

Los Guaraní Occidentales pertenecen a aquellos grupos de Guaraníes que hace 500 años migraron desde la zona del Río Apa, Paraguay Oriental, hacia la región sub-andina de Bolivia, que hoy se extiende entre Santa Cruz, Tarija y Yacuiba. Históricamente se les identifica como un pueblo guerrero, que en varias expediciones y migraciones, cruzaron el Chaco para conquistar “la tierra sin mal”.  Se llegó a conocer como Chiriguanos

Fuera de su tradición guerrera, los Guaraní, o Chiriguanos, impactaron en la zona con su exitosa agricultura. Cultivaban diferentes variedades de maíz, batatas, porotos, algodón, tabaco, tuna, sorgo, mandioca. Para guardar las cosechas, solían construir elaborados galpones. Practicaban el trabajo colectivo, oñopytyö, por el cual todos juntos se turnaban para trabajar en la chacra de un dueño, quien en este día era el responsable para proveer de comida y bebida a todo el grupo.

A diferencia de otras etnias chaqueñas, los Guaraní Occidentales se organizaban en grupos de parentesco patrilineares. Estos grupos locales contaban con jefes políticos que tenían la función de jueces y líderes guerreros. Varias comunidades juntas solían obedecer el mando de un jefe supremo, tuvicharuvicha. La tradición tribal recuerda a tales jefes como Manepóräi y Apiaguaiqui, e incluso a mujeres líderes como a Vuáyruyi. Los líderes tenían que ser personas que resaltaban por su buen razonamiento y su hablar en forma convincente. Eran personas trabajadores como los demás y generosos en su trato económico, pero demandaban la obediencia de los miembros del grupo.

Cuando el ejército paraguayo, en 1934 entró en territorios habitados por los Guaraníes Occidentales, se había formado amistades con algunos grupos de la etnia, quienes después emigraron al Chaco paraguayo. Habían esperado recibir abundantes tierras agrícolas; sin embargo, este compromiso de sus nuevos amigos paraguayos se hizo esperar. Hoy en día, un grupo volvió a disfrutar de una vida agraria en Pedro P. Peña, y otro grupo se estableció sobre tierras propias en Machareti, zona Laguna Negra. Otros grupos están participando como profesionales en el mercado de trabajo como albañiles, chóferes, alambradores, estancieros y otras profesiones.

La construcción de la identidad étnica de los Guaraní Occidentales en el Paraguay ha sido influenciado por una serie de factores aculturativos. El uso del idioma Guaraní hizo que automáticamente se estableciera un lazo de identificación entre esta etnia y la sociedad paraguaya. Pertenecer a la religión católica también les sirvió para su aceptación por parte de la población mayoritaria de este país. Mediante una prolongada convivencia con el establecimiento militar, los Guaraní Occidentales obtuvieron un reconocimiento oficial como ciudadanos, antes de que esto les fuera concedido a otros grupos étnicos. También aspiraron la educación formal, logrando una escolaridad bien por encima del promedio chaqueño.

Los Guaraní Ñandeva

Cuenta la tradición oral de los Guaraní Ñandeva que la zona del Chaco, donde hoy corre la frontera entre Paraguay y Bolivia, en tiempos remotos era más húmeda y que en aquel entonces fue poblada por numerosas aldeas Ñandeva. Sin embargo, según el anciano Mboreví Resá, se empeoraba siempre más el clima, hasta que las sequías comenzaron a convertir en parameras lo que antes eran tierras con rica vegetación y abundante fauna. Por fin los campos y los montes se incendiaron y llegaron a secar las últimas aguadas de la región.

En estos tiempos difíciles, los antiguos Ñandeva habían sido forzados a desplazarse más y más hacia el Oeste, para buscar una relación económica con los Chiriguanos. Empezaron a trabajar en sus chacras, y fueron pagados en granos de maíz. Esto no impedió que siguieran con la caza y recolección en su antiguo hábitat, donde transmigraron en ciertas épocas del año. Sin embargo, la extendida interrelación con los Guaraní Occidentales había dejado su impresión sobre la cultura de los Ñandeva: habían adoptado el idioma Guaraní y habían incorporado conocimientos económicos nuevos con relación a la producción agrícola, cerámica y la tejeduría.

Se agrupaban en familias extensas, y era costumbre que al casarse, el yerno se iba a vivir y trabajar con sus suegros. Los grupos contaban con jefes, mburuvícha, quienes solían ser las personas con más coraje, bondad, generosidad y habilidad de negociar. Era su función de intermediar en conflictos internos del grupo, y de representar al grupo frente a personas externas.

Los Ñandeva, en sus transmigraciones posteriores, volvieron a dar prueba de ser chaqueños de cultura. En los años después de la Guerra del Chaco, cuando escaseaban los recursos de sus cazadores ancestrales, buscaron la “dependencia benévola” primero con los fortines militares, después con patrones germano-paraguayos, y últimamente con las instituciones gubernamentales. 

En su proceso de construcción de la identidad étnica, los Guaraní Ñandeva, igual como sus vecinos Guaraní Occidentales, aspiran el reconocimiento como “ciudadanos”, con todos los derechos garantizados en la legislación nacional. En las últimas décadas han logrado asegurar una importante superficie de tierras, de manera que la gran mayoría ya cuenta con una base autónoma de operaciones. Mientras que se experimenta todavía con la base de subsistencia, que se compone de changa, agricultura y ganadería, los Ñandeva esperan la solidaridad de las organizaciones gubernamentales y no-gubernamentales. También en este sentido están experimentando con técnicas que puedan habilitar el acceso a bienes y servicios del sector pudiente. La participación política ha sido uno de los canales probados.

Wednesday, 17 January 2018 11:29

Nivacle

El Pueblo Nivaclé

Se les ha llacado con diferentes nombres, como Ashlushlai, Suhín, Chulupí; sin embargo, su auto denominación es Nivaclé. Significa “hombre genérico”. Históricamente es un pueblo grande que se dividía en grupos territoriales. Primeramente, se diferencia entre Tovoc Lhavos (gente del río) y Yita’ Lhavos (gente del monte), Jotoi Lhavos ( gente de los espartillares), Tavashai Lhavos (gente del campo). Los Tovoc Lhavos se dividían entre los Chishamnee Lhavos (gente de río arriba) y los Shichaan Lhavos (gente de río abajo).

El pueblo Nivaclé, según proyecciones antropológicas, para poblar el Chaco paraguayo, seguía el trayecto del Río Pilcomayo, distanciándose en el proceso de sus parientes lingüísticos, los Manjui, quienes poblaron la parte alta del Pilcomayo y tierra adentro hacia norte, y los Maká quienes se radicaron en la parte del Pilcomayo bajo y zonas del Chaco Bajo.

Los sistemas de explicación de los propios Nivaclé, sin embargo, afirman la presencia de su pueblo en la cuenca del Pilcomayo ya desde tiempos inmemoriales. Relatan los orígenes mitológicos de los hombres desde aquel entonces cuando aun se comunicaban con los animales en base de iguales. Explican la formación del universo en sus tres planos, sostenidos por cuatro fuertes troncos. Conocen los detalles de los varios cataclismos por los cuales tuvo que pasar este su mundo: la caída del cielo y su subsiguiente cambio de posición entre tierra y cielo, el incendio del mundo, y el gran diluvio que destruyó la mayor parte de la vegetación, animales y hombres.

La memoria colectiva, además de su conciencia de los tiempos mitológicos, también muestra toda una riqueza en recordar la historia tribal de los últimos dos o tres siglos. Informa de los tiempos de estabilidad lograda en las comunidades Nivaclé por medio de una economía diversificada que incluía la pesca, la recolección, la caza, el cultivo del maíz en los bañados, y las huertas sembradas en los rozados donde abundaban mandioca, batata, zapallos, sandía, porotos, tabaco. Eran tiempos de seguridad también por una eficiente defensa colectiva contra agresores de otras tribus, y un relacionamiento diplomático con los vecinos matacos hacia el sur, que consistía en un elaborado intercambio comercial. Era así, que los Nivaclé pudieron incorporar, en su economía, las cabras y ovejas, y el caballo.

Pero la historia reciente Nivaclé también relata de una paulatina decadencia de la suerte tribal. Atraídos por la oferta de bienes del hombre blanco, a comienzos del siglo veinte, los Nivaclé comenzaron a migrar anualmente hacia los ingenios azucareros de la provincia argentina de Jujuy, para ser empleados en la zafra. Estas aventuras les trajeron nuevas alianzas con otras etnias, y les brindó ciertas ventajas económicas. Sin embargo, según relatan, también inició, en la generación joven, un proceso de destrucción moral con la incorporación de los vicios del mundo “civilizado”. Además, estaban dejando por mucho tiempo a sus aldeas a la orilla del Pilcomayo, justamente en una época cuando allí comenzó la ocupación por el ejército boliviano. Una vez más unieron sus fuerzas vivas bajo el liderazgo del cacique guerrero Tofai, pero ya no pudieron echar a los invasores.

El tiempo de la guerra del Chaco es recordado por el pueblo Nivaclé como época de persecuciones y sufrimientos, de los cuales solo se podían esconder quienes se refugiaron en las misiones del Vicariato del Pilcomayo, o evadieron hacia territorio argentino. Terminada la guerra, ya no se volvió a lograr la autonomía económica y política de antes. Los Nivaclé, buscando nuevos mercados de trabajo en las colonias mennonitas del Chaco Central, ya se encontraban en un proceso de construcción de un nuevo proyecto de vida, de una nueva identidad social. Parte de esta nueva identidad llegó a ser la religión cristiana.

Hoy en día, existen procesos colectivos de construcción de una identidad étnica, que se basa en la memoria de la historia reciente, y combina la tradición cultural con nuevas conquistas culturales. Así siguen teniendo vigencia tales símbolos como la unidad étnica, la astucia colectiva, el idioma Nivaclé, la organización familiar con el rol de la mujer como coordinadora del hogar, la importancia de la tradición artesanal en la producción de artículos trenzados de caraguatá, tejidos de lana y productos de cerámica.

Al otro lado, la auto percepción y la auto proyección del pueblo incluyen proyectos nuevos que abarcan una participación activa en la economía y política nacional. Aspiran hacia una educación formal siempre más completa, y hacia las opciones de la capacitación técnica y profesional. Muestran preferencias hacia tales actividades económicas como changa y trabajos profesionales, pero también están abiertos por nuevos proyectos económicos con una base amplia diversificada que incluye la producción agrícola y ganadera.

También buscan el fortalecimiento social a través de reconocimientos legales y alianzas políticas con la sociedad envolvente. Aspiran la unión intercomunitaria a través de una “Organización de Pueblos Nivaclé”. Al mismo tiempo, se esfuerzan a consolidar, a nivel interno, su proyecto de vida que incluye instituciones como la escuela y la iglesia cristiana, con sus costumbres, prácticas y valores que las integran. Consolidan estos proyectos en estatutos comunitarios, como un intento de formalizar una nueva identidad étnica.

Wednesday, 17 January 2018 11:27

Enlhet

Los Pueblos Enlhet y Enenlhet

Según datos arqueológicos, los pueblos Enlhet y Enenlhet, también llamado pueblos Maskoy, habían llegado al Chaco Paraguayo desde una zona sub-andina del noroeste. Siguieron su marcha en dirección hacia el sureste, poblando paulatinamente grandes extensiones del Chaco Central y Bajo. Durante este proceso de migración y poblamiento se diferenciaron por lo menos seis subgrupos, cada uno ocupando eventualmente su propio hábitat. Ellos son los Sanapaná, Toba-Maskoy, Angaité, Guaná, los Lengua-Norte y Lengua-Sur.

Su historia reciente nos cuentan sus propias tradiciones orales. Adaptados económicamente al medio ambiente del Chaco Central y Bajo, ellos mantuvieron buenas relaciones comerciales entre sí y con sus  vecinos Nivaclé y Maká. Sus enemigos principales eran los Chamacoco, Ayoreo y Toba-Guaicurú.  Cuentan del tiempo de las grandes migraciones de los grupos Guaicurú, quienes presionaron fuertemente sobre sus territorios en el Bajo Chaco. Recuerdan que esto produjo entre ellos y contra ellos una prolongada “Guerra Mundial Indígena”.

Cuando en el siglo 18 tanto los Payaguá como también los Mbayá poco a poco abandonaron el litoral del río Paraguay, los Grupos Maskoy  extendieron su dominio hasta el río. Con esto comenzaron sus contactos con el hombre blanco. Esto les significaba una oportunidad de adquirir más artículos de hierro y animales domésticos pero también marcó el comienzo de una larga historia de sufrimientos por las enfermedades propias del hombre blanco, como gripe, sarampión, viruela,  tuberculosis, etc. 

A fines del siglo 19 una serie de compañías  extranjeras compraron enormes extensiones de tierras chaqueñas. Con esto, los indígenas que allí vivían, prácticamente fueron expropiados sin darse cuenta. De lo que sí se dieron cuenta fue de las fundaciones de un número de puertos sobre el río, donde pronto fueron erigidas fábricas tanineras.  Para los indígenas, los puertos tanineros llegaron a ser un polo de atracción donde podían vender su mano de obra para satisfacer alguna necesidad inmediata de conseguir artículos de la civilización blanca.  

Al comenzar el siglo XXI, los pueblos Enlhet y Enenlhet, en su mayoría han logrado asegurar algunas tierras tituladas a sus comunidades. Aunque son superficies mínimas, comparado con lo que una vez contaban como lo suyo, varias comunidades del Chaco Central han optado por una economía sedentaria, cultivando sus tierras, criando ganado y explotando el mercado laboral de la zona. Otras comunidades se han asentadas en zonas urbanas, o como barrios obreros de las estancias, con una economía dependiente del trabajo asalariado.

Los pueblos Enlhet-Enenlhet están en proceso de construir sus nuevas identidades étnicas alrededor de proyectos de vida que incluyen la recuperación de parte de sus tierras ancestrales, de desarrollar una nueva base de subsistencia por medio de la agricultura y ganadería, de establecer un modo más satisfactorio de relacionamiento con  la sociedad envolvente y con los gobiernos nacional y locales. En este sentido anhelan la participación política, como instrumento de reclamar el reconocimiento de sus agendas étnicas. En todos los grupos, la defensa del idioma propio, o su recuperación, también forman parte de su proceso de construcción de identidad social.

Parte integral de estos nuevos proyectos de vida forma la organización familiar, basada en la solidaridad económica dentro del grupo de parientes. Otros valores de la cultura propia, perpetuados en la nueva vivencia tienen que ver con la defensa de la armonía social, la priorización de las relaciones sociales sobre ventajas económicas, la organización comunitaria en base del principio de igualdad, el rechazo de la coerción como medio de control social, la idealización del carácter amable, generoso y de discurso suave. Nuevos valores, que son integrados a la construcción reciente de identidad social, fueron asimilados de la nueva fe cristiana, presente en la mayoría de los grupos.

En un Seminario en el año 2003, entre 65 líderes de las diferentes comunidades del Chaco Central, se estaba reflexionando sobre el tema de los sentimientos comunitarios con relación a la seguridad económica. Se destacó que hay una serie de factores que contribuyen a que los miembros de las comunidades se sientan seguros en su vivencia diaria. Uno tiene que ver con la tierra titulada, que hace que la gente viva con tranquilidad en un espacio reconocido como legalmente suyo. Otros factores mencionados fueron: la existencia de recursos naturales en la comunidad; huertas de buen tamaño; un almacén comunitario de fácil acceso.

También mencionaron como motivos de seguridad la armonía comunitaria, fomentada por una vida espiritual activa de la mayoría de la gente. Por último, también reconocieron ciertos servicios comunitarios, como la ayuda mutual hospitalaria y el programa de crédito de siembra, como factores que fomentan el sentimiento de seguridad y tranquilidad para una vida comunitaria.

Sin embargo, el factor central para una vida en armonía, según las conclusiones del Seminario citado, constituye el complejo de costumbres culturales relacionadas a la solidaridad. ¿Cómo se manifiesta esto? En primer lugar, entre parientes existe una responsabilidad absoluta para ayudarse mutuamente. Cuando hay necesidad, se puede pedir comidas, ayuda en servicios, apoyo para la defensa de las personas. Si hay afortunados que tienen un empleo fijo, o una buena cosecha, estos demuestran sus amabilidad para con los demás.

La costumbre de compartir, según el Seminario, es vista como una virtud muy fundamental. Se lo identifica como una verdad bíblica. También se lo proyecta como un valor que nunca debe terminar; se debe enseñarlo a la juventud para que no se olviden de este compromiso. Es cierto, también el ahorro es visto como algo necesario. Así se destacó la necesidad de contar con buenas reservas de batatas, de almacenar porotos y de investir en ganado vacuno. Sin embargo, una persona amable nunca va ahorrar, mientras que a su lado otro sufre necesidad, se subrayó.

El sistema económico aspirado, entonces, es de producción diversificada. Incluye huertas, chacras con cultivos de renta, ganadería en base colectiva, avicultura, apicultura, recolección en el monte, changas en las colonias agrícolas vecinas y empleos fijos, o en la comunidad, o afuera. No se espera que cada productor participe en todas estas ramas económicas, sino se supone una participación según intereses y dones específicos de cada miembro del grupo. Los ingresos así juntados sirven, en forma solidaria, al total del grupo extendido de parientes.

Familia lingüística Enlhet - Enenlhet (Maskoy)

Grupo según dialecto Comunidades (selectas)
Enlhet Norte Yalve Sanga, Campo Largo, Pozo Amarillo, Paz del Chaco, Monte Palmeras
Enlhet Sur Armonía, La Esperanza, El Estribo, La Herencia, Maklhawaya
Toba Pozo Amarillo, Casanillo, Laguna Porá
Sanapaná La Esperanza, Anaconda, Nueva Promesa, Diez Leguas, Karanda'y Puku
Angaité Diez Leguas, Kora'í, La Patria, San Carlos
Guaná Machete Vaina, Riacho Mosquito, Apa Costa

 

El Comité Central Menonita (CCM, por sus letras en inglés MCC), es un ministerio mundial de las iglesias anabautistas, que comparte el amor de Dios y su compasión por todos en el nombre de Cristo respondiendo a las necesidades básicas humanas y trabajando por la paz y la justicia. El MCC participó desde los primeros años en el trabajo de asesoramiento con los indìgenas en el Chaco Central. En 1946, los indìgenas solicitaron a los colonos menonitas de habla alemán un lugar donde quedarse. Esta solicitud dio inicio a un proyecto de asentamiento de gran envergadura bajo la cooperación y ayuda del CCM de América del Norte. El CCM encargó a las colonias menonitas con la fundaciòn de un organismo responsable del proyecto, del cual surgió posteriormente la ASCIM. Una gran parte de la compra de tierras destinadas a los pueblos indígenas fue financiado por el CCM. Actualmente, esta organización internacional tiene participación en el programa de becas de la ASCIM.

La Organización Internacional Menonita (IMO) tuvo considerable participación financiera especialmente en la adquisición de tierras para los indígenas durante los primeros años de la ASCIM. Más tarde, esta ayuda económica se redujo, especialmente porque las iglesias del Chaco se estructuraron y fueron capaces de autofinanciar gran parte del trabajo. IMO se compuso de cuatro organizaciones menonitas de países europeos: MH de Alemania, DWW de Países Bajos, SMM de Suiza y CdS de Francia. En Noviembre de 2016, la IMO decidió disolver la estructura formal de la organización, lo que sucedió con el cincuentenario en octubre 2017. La cooperación entre las cuatro organizaciones europeas se mantiene informalmente y el programa de beca se sigue manejando por medio de la estructura legal de la Organización Menonita MH de Alemania. Por medio de esta cooperación, ASCIM recibe becas para 58 alumnos del internado en el Centro Educativo Indígena Yalve Sanga. Este aporte cubre aproximadamente 10 % de los gastos escolares para estos alumnos.

FUNDACIÓN TRES COLONIAS (FTC)

La fundación fue creada el 8 de noviembre de 1999 con domicilio en Filadelfia como una entidad civil sin fines de lucro con los socios fundadores:

Sociedad Civil Chortitzer Komitee con una representación de 16 votos (variable),

Asociación Fernheim con una representación de 7 votos (variable),

Asociación Colonia Neuland con una representación de 4 votos (variable),

quienes se reunieron con el objetivo de intercambiar ideas sobre la conveniencia y con el propósito de realizar el bien común, mediante actos de beneficencia destinados para el fomento de la cultura, las ciencias y la técnica en todos sus aspectos.

Los objetivos específicos de la fundación son los siguientes:

  • Apoyar iniciativas de cooperación y seguimiento económico a grupos marginados y necesitados por intermedio de proyectos de vecindad, que promuevan la asistencia técnica en programas de organización social.
  • Buscar e intermediar fondos financieros donados por individuos, empresas, instituciones u organizaciones caritativas locales, nacionales e internacionales a favor de grupos marginados y necesitados dentro del territorio de la República del Paraguay y en particular a grupos indígenas asistidos por la ASCIM.

La fundación está compuesta de los siguientes órganos:

  • Asamblea General de Miembros se reune una vez al año dentro de los cuatro primeros meses siguientes al cierre del ejercicio.
  • Junta de vigilancia designada anualmente por la Asamblea de Miembros. Son atribuciones la verificación del estado patrimonial y contable de la fundación, así como la vigilancia y fiscalización de la gestión general del Consejo de Administración y del Director Ejecutivo.
  • Consejo de Administración compuesto por 3 miembros titulares, quienes son los presidentes de las asociaciónes fundadores. Su atribución es la de administrar y dirigir. El Consejo de Administración se reune por lo menos dos veces al año. Entre ellos eligen presidente, tesorero y secretario. Además designa un director ejecutivo de la fundación, quien será el responsable de las actividades administrativas y ejecutivas de la fundación, así como de la implementación y ejecución de las resoluciones del Consejo de Administración.

 

(Fuente: estatuto de 8/11/1999)

El Sistema de Ayuda Mutual Hospitalaria (AMH) para la atención médica integral y especializada de la población indígena del Chaco cubre parte de los gastos hospitalarios de los mismos. Teniendo en cuenta la realidad y especificidad de los pueblos indígenas (sus condiciones económicas, geográficas, sociales y culturales), la AMH funciona en forma descentralizada habilitando Cajas AMH por grupos, etnias u otra clase de organización. Realiza la habilitación atendiendo las particularidades y especificidades de la contratación de la mano de obra indígena de la región para la aplicación eficiente del sistema. El registro de las personas aseguradas es llevado a cabo por cada Caja mediante la expedición anual de una “Libreta del Sistema de Ayuda Mutual Hopitalaria AMH”, que especifica los datos personales y familiares del asegurado. Esta libreta registra los aportes realizados a la AMH y tiene que presentarse a la hora de requerir un servicio médico.

Aportes

Los aportes a las Cajas se realizarán con los siguientes porcentajes y condiciones:

  • El empleador, como el empleado y sus familiares aportarán para la Caja. El empleador aportará el 10% (diez por ciento) del sueldo bruto abonado a su empleado. El empleado aportará a la Caja el 5% (cinco por ciento) del sueldo bruto recibido;
  • El agricultor indígena no empleado aportará el 5% (cinco por ciento) de sus ingresos brutos provenientes de la agricultura y la ganadería. Las comunidades indígenas aportarán el 5% (cinco por ciento) de sus ingresos brutos generados por la producción en las chacras y estancias comunitarias para la Caja;
  • Los productores de las manualidades y artesanías indígenas pagarán el 5% (cinco por ciento) de los ingresos percibidos. 

Servicios

Las Cajas prestan los siguientes servicios y beneficios a sus asegurados:

  • Atención médica integral, prevención, capacitación y especialización para los indígenas y sus familias;
  • Cubrir parte de los gastos resultantes de tratamientos e intervenciones médicas;
  • Mediar para la obtención de los medios necesarios de derivación a centros médicos estatales y privados con mejor infraestructura o especializados de la región, de acuerdo con la gravedad de los casos médicos.

Las Cajas no prestan el servicio de jubilaciones y pensiones y no cubren las indemnizaciones en casos de accidentes, las cuentas hospitalarias de accidentes de tránsito, anteojos, trabajos dentales y gastos funerarios y de sepelio, como tampoco los tratamientos como consecuencia del consumo de alcohol, drogas o prostitución, así como las lesiones corporales causadas por violencia.

Administración

La administración de cada Caja AMH queda a cargo, según el Decreto Reglamentario N° 11.046/07, de un representante laboral (empleados, productores, artesanos indígenas) y por un representante patronal (empleadores). Además, las cajas se organizan en Grupos de Caja, término que conglomera a las cajas con el mismo grupo de beneficiarios, ya sean las comunidades rurales o las comunidades urbanas/barrios obreros. Mediante el Decreto reglamentario fueron designados la ASCIM, la Colonia Menno, la Colonia Neuland y la Colonia Fernheim como grupos patronales de la AMH.

Para el control de la administración y la gestión del Sistema, se estableció una Unidad Técnica y Administrativa (UTA), la cual está a cargo de la ASCIM (designado por Resolución del Instituto Paraguayo del Indígena, INDI, Nro. 320/07). Son deberes y atribuciones de la Unidad Técnica y Administrativa:

  • El control de la administración de las Cajas AMH;
  • Establecer los lineamientos y condiciones para el funcionamiento de las Cajas AMH;
  • Intervenir las cajas AMH en caso de encontrarse alguna infracción o incumplimiento de las normas establecidas en esta Ley y su reglamentación, y presentar denuncias ante las autoridades judiciales con los antecedentes del caso;
  • Proporcionar los medios técnicos y asistencia necesaria a las Cajas para su eficiente Gestión; y,
  • Mediar ante los aportantes en caso de constatarse incumplimiento de los aportes para la regularización de los mismos.

La Unidad Técnica y Administrativa, "UTA",  es el órgano encargado por Ley Nº 3050/2006 para el control de la administración y la gestión del Sistema de Ayuda Mutual Hospitalaria (AMH), la cual está a cargo de la ASCIM (designado por resolución del INDI Nº. 320/07). Son deberes y atribuciones de la Unidad Técnica y Administrativa:

  • el control de la administración de las Cajas AMH;
  • establecer los lineamientos y condiciones para el funcionamiento de las Cajas AMH;
  • intervenir las cajas AMH en caso de encontrarse alguna infracción o incumplimiento de las normas establecidas en esta Ley y su reglamentación, y presentar denuncias ante las autoridades judiciales con los antecedentes del caso;
  • proporcionar los medios técnicos y asistencia necesaria a las Cajas para su eficiente Gestión; y,
  • mediar ante los aportantes en caso de constatarse incumplimiento de los aportes para la regularización de los mismos.

Con el objeto de "servir como medio de contacto y comunicación entre la comunidad empresarial del país y las colonias agrícolas indígenas, en la común tarea de elevar la calidad de vida de estas últimas", se ha organizado, como un "joint venture" entre ASCIM y Comunidades Indígenas, una asociación civil de bien común, sin fines de lucro, bajo la denominación de "Fundación Indígena para el Desarrollo Agropecuario", legalmente reconocida por Decreto N° 16080 en 1997.

La FIDA está compuesta por 14 socios: 13 comunidades indígenas y la ASCIM. El Consejo Administrativo de la FIDA se reúne mensualmente y está conformado por ocho personas, las cuales son las representantes de los socios de la organización. Así también, se realizan mensualmente reuniones de trabajo con los jefes de las diferentes secciones de la FIDA.

El Departamento Agropecuario de la ASCIM coopera de manera estrecha con la Fundación Indígena para el Desarrollo Agropecuario, FIDA. 

La FIDA mantiene programas en los sectores de comercialización, de créditos y de servicios varios.
En lo comercial, realiza compras y ventas de productos e insumos agropecuarios y de consumo. Para ello posee un Centro de Compras con depósito y un surtidor en Yalve Sanga Centro, Dpto. de Boquerón. Además, mantiene un servicio de repartición de mercaderías y productos de panadería a unos 12 almacenes de consumo de comunidades asociadas, más 5 almacenes comunitarios pertenecientes a comunidades no socias de la FIDA. 
FIDA mantiene una serie de servicios que tienen como fin apoyar las gestiones económicas de las comunidades. En lo financiero, FIDA mantiene un fondo rotativo para la siembra, que anualmente es aprovechado por las comunidades asociadas, quienes a su vez lo prestan a sus socios para promover la producción de cultivos de consumo y de renta. 
Igualmente, presta servicios de maquinarias para la limpieza de pasturas y la excavación de tajamares.
Además, tiene su panadería propia, con la cual cubre las demandas de panificados de las comunidades socias a un precio de costo.
Por último, ejecuta un Programa Profinca 5F, el cual fomenta el desarrollo propio de los miembros de la comunidad mediante una producción ganadera dentro de su comunidad respectiva. 

A continuación, serán explicadas brevemente las actividades de cada una de las secciones arriba mencionadas:

Centro de Compras: El objetivo del mismo es adquirir la mercadería básica de diferentes proveedores y llevarla a los almacenes comunitarios, según los pedidos de estos últimos. Ofrece mercadería básica para la canasta familiar, tales como provista en general, productos enlatados, productos lácteos productos cárnicos, artículos de higiene y de limpieza, entre otros. Organiza la distribución de la mercadería adquirida por los almacenes de consumo.

Surtidor: FIDA provee y vende combustible y aceites para el parque de maquinarias y para las comunidades indígenas en la zona de Yalve Sanga. Además, en el mismo local se venden repuestos y artículos de ferretería a los clientes de Yalve Sanga. Según necesidad se realiza también el reparto de combustible y de aceites a las comunidades asociadas a la FIDA.

Panadería: FIDA es propietaria de una panadería en Yalve Sanga Centro, que se ocupa de la provisión a los almacenes de consumo con los productos básicos de la panadería. Así también reparte estos productos a los almacenes comunitarios, de acuerdo a las demandas o pedidos de los mismos.

Parque de Maquinarias:  FIDA tiene a su cargo un parque de maquinarias, el cual ofrece diferentes servicios con las maquinarias en las comunidades indígenas. En el marco del mismo se realiza, según necesidad, trabajos de construcción de tajamares y el trabajo de mantenimiento de los piquetes en las comunidades. Cubre también parte de los servicios requeridos por los grupos de Profinca 5F, para el mantenimiento de sus fincas.

Créditos de siembra: FIDA dispone de un fondo de créditos para la agricultura, con el cual facilita créditos con intereses favorables a los agricultores indígenas. Asesora a estos últimos en la administración, el empleo y el control de estos créditos, mediante lo cual los agricultores indígenas reciben enseñanza y asesoramiento acerca de la documentación, la aplicación y el reembolso de los mismos.

Programa Profinca 5F: FIDA facilita una línea de créditos con la denominación "Profinca 5F" a los ganaderos indígenas. En este marco grupos de 5 socios, preferentemente de una familia extendida, solicitan un crédito para la producción ganadera. Las solicitudes de los grupos de interés son presentadas al Consejo Administrativo de la FIDA, el cual las estudia, aprueba o rechaza.
El asesoramiento de los grupos de Profinca 5F es realizado por técnicos de la FIDA, mediante visitas periódicas a los grupos, en las cuales acompañan la ejecución de los diferentes pasos del trabajo, como también la compra y venta de animales.
Anualmente se realiza una reunión con cada grupo de Profinca 5F, en la cual se presenta la marcha financiera durante el año y, en aquellos grupos que todavía no pagaron el crédito, se habla acerca del reembolso de los créditos. Con aquellos grupos que ya pagaron la totalidad del crédito, se firma un convenio anual que regula el trabajo de los involucrados en el programa.
El programa Profinca 5F tuvo sus inicios en el año 2000 con un crédito del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y cuenta con una gran aceptación por parte de los miembros de las comunidades. Esto conlleva a que constantemente es ampliado a fin de que más personas puedan ser beneficiadas con y mediante el mismo.

 

Friday, 05 January 2018 17:38

Nueva Promesa

COMUNIDAD INDÍGENA: Nueva Promesa

PERSONERÍA JURÍDICA: 228/09

RUC: 80027881-0

DISTRITO: Teniente Irala Fernández

DEPARTAMENTO: Presidente Hayes

AÑO DE FUNDACIÓN: 1987

ÉTNIA: Sanapaná

SUPERFICIE: 7.346 hectáreas

ORGANIZACIÓN TERRESTRE:

Nueva Promesa – Aldea 1 – 30 familias, 26 solteros/as

 Nueva Promesa – Aldea 2 – 35 familias, 23 solteros/as

Nueva Promesa – Aldea 3 – 28 familias, 17 solteros/as

Nueva Promesa – Aldea 4 – 25 familias, 19 solteros/as

Nueva Promesa – Aldea 5 – 13 familias, 17 solteros/as

Nueva Promesa – Aldea 6 – 60 familias, 35 solteros/as

Datos: Cantidad de libretas AMH 2025

POBLACIÓN: 786 (ASCIM 2024)

ORGANIZACIÓN ADMINISTRATIVA: La comunidad se administra por medio de un sistema democrático: En Asamblea se elige un administrador con un secretario comunitario, también un consejo de varios miembros, representantes de las diferentes aldeas.

INSTITUCIONES EDUCATIVAS: En la Comunidad Indígena Nueva Promesa funciona una escuela primaria, la Escuela Básica   Nº 5831 Nueva Promesa, en el centro de la comunidad hasta el tercer ciclo y con una extensión de aula en Colonia 6 hasta el segundo ciclo.

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FIDA          FRICC          UTA          AMH Grupo de Cajas Ascim          FTC          IMO          MCC

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9300 Fernheim
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