El Departamento de Salud de la ASCIM busca como objetivo principal un sistema estable con servicios de atención primaria en salud. La sección de la cocina y lavandería es un área relativamente pequeña dentro de este sistema, pero no un área sin importancia. Este artículo se limita hoy netamente a la cocina, dejando a los servicios de lavandería para otra redacción. Los servicios de cocina se extienden, en primer lugar, a los pacientes que reciben su tratamiento bajo observación en sala de internación del Sanatorio ASCIM con las dietas terapéuticas respectivas recetado por el equipo médico. Teniendo en cuenta las características culturales de la población de las comunidades cooperantes con la ASCIM, cada paciente puede ser acompañado durante su estadía en el Sanatorio por un familiar, y que, por lo tanto, también recibe atención del equipo de cocina. Igualmente, la cocina del Dpto Salud abre durante los días de semana laboral (lunes a viernes) un comedor para los colaboradores de la ASCIM y/o funcionarios de empresas que realizan trabajos de todo el día en Yalve Sanga con un menú variado y adaptado a las exigencias multiculturales de los comensales. Más allá de estos trabajos rutinarios, el equipo de cocinaras apoya con sus preparaciones al equipo de salud pública en sus actividades en las comunidades cooperantes con la ASCIM. En este marco se entrega pan con mermelada artesanal en el club de embarazo, manzanas en el club de diabetes y paquetes de almuerzo a los estudiantes de enfermería que realizan sus prácticas profesionales en esta sección. En cada jornada mensual de capacitación del Dpto. Salud, los colaboradores disfruten de una merienda preparada por el equipo de trabajo de cocina y las noches sociales se nutren del apoyo logístico de éste. Todo esto y más no sería posible sin las mujeres que a diario entran al área de servicio, se ponen la cofia y el delantal, y, siguiendo las normas de nutrición y bioseguridad, preparan, cocinan, reparten, entregan, retiran, lavan, guardan, ordenan y limpian. La psicóloga experta en psiconutrición, Sheila Mulero, subraya que “la comida está íntimamente relacionada con las emociones en todas las culturas y contextos. Representa formas de dar amor y cultivarlo, de compartir, de celebrar…” En una atención primaria de salud a personas de diferentes contextos culturales de un equipo igualmente multicultural, es diariamente un desafío encontrar la representación del amor para cada cual. Una parte es la dieta terapéutica según la ciencia, pero la otra parte de la moneda son las costumbres culturales de cada pueblo y de cada persona en particular. Por esta razón, al entregar el plato al paciente, el equipo de cocina prefiere que sea una colaboradora de la misma cultura que el paciente. Una de ellas comentó “cuando no conocen la comida, no quieren comer. Pero si les explico que es lo que le siervo, como se preparó, entonces si comen”. “La alimentación es un factor influyente en el proceso de recuperación”, es la otra explicación que entrega la auxiliar de cocina al paciente, y, sigue subrayando “lo más importante es entrar a la habitación con una sonrisa, con amabilidad”.



