La jornada de capacitación mensual del Sanatorio ASCIM inició como es habitual con un tiempo de canciones que esta vez estuvo a cargo de los compañeros de Administración. Posterior a esto el Lic. Carlos Chaparro compartió una reflexión bíblica titulada “Dos PEROS positivos en la biblia” trayendo a la memoria de los presentes las historias de vida de Noé y Daniel, sus circunstancias y vivencias respectivas que sirven aún el día de hoy como ejemplo para quienes desean seguir y servir a Cristo. “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.” (Gén. 6:8)
“Pero Daniel decidió no contaminarse con la comida y el vino del rey, así que pidió permiso al oficial en jefe para no contaminarse.” (Dan. 1:8) En ambos casos el “pero” indica un contraste positivo con lo que estaba sucediendo en el entorno inmediato de estos creyentes en Dios, y que, a pesar de ello, pudieron mantenerse fieles al propósito divino. Luego de un receso auspiciado por la cocina del Sanatorio, la Dra. Laura Genes arrancó con la capacitación sobre “Salud de la mujer” pero desde una perspectiva diferente, si bien se mencionó la importancia de los controles de rutina, vacunación, análisis y consultas pertinentes a cada caso, la disertante abordó un aspecto crucial en la interacción médico-paciente que muchas veces es descuidado por los profesionales: el componente humano. Aunque lo técnico tiene un lugar muy importante en un ambiente de salud el hecho de generar un cálido vínculo de confianza con el paciente puede resultar mucho más beneficioso para ambos. En este aspecto, resaltó la importancia de la Ficha Clínica y los datos que se pueden inferir por medio de ella, o lo provechoso que puede resultar el tomarse un tiempo de conversar y preguntar y mostrar así un real interés por la persona enfocándose también en ella y no solo en la enfermedad. Es aquí donde la vocación toma cierta ventaja a la profesión, donde la empatía y el solo hecho de escuchar al otro pueden ofrecer mejores diagnósticos que un análisis laboratorial, o incluso, mejores resultados que un antibiótico. No se puede dejar de lado lo científico, pero a menudo la calidez humana puede llegar donde una prescripción médica no. Propicio momento para que como equipo del Sanatorio ASCIM reflexionemos que la medicina puede tratar enfermedades, pero los personales de salud siempre tratarán personas.



