Karina de Warkentin


Karina de Warkentin estuvo enseñando hasta finales del año 2013 en el Colegio Indígena Yalve Sanga. Comparte aquí algunas de sus experiencias:

„Gesù è la via“ (italiano), „Ο Ιησούς είναι ο τρόπος“ (griego), „Иисус есть путь“ (ruso) y „Jesus ist der Weg” (alemán) decía sobre algunos de los creativos letreros y las coloridas banderas que estaban adornando el escenario del Colegio Indígena Yalve Sanga. Por fin llego el día tan esperado por los alumnos, el Campamento 2013. Estos días especiales iban romper la rutina del horario escolar. El lema del campamento era, como decía sobre tantos letreros en diferentes idiomas, “Jesús es el camino”. Los diferentes juegos, competencias, devocionales, trabajos grupales y alabanza iban mostrar a los alumnos los distintos señaleros que la Biblia indica sobre el único camino que lleva al cielo, que es Jesucristo. Para mí era impresionante observar a los 140 jóvenes que vienen de los distintos ángulos de nuestro querido Chaco, atendiendo a las predicaciones del pastor Reyes, dedicándose al abrir la Biblia para leer versículos correspondientes y participar en el tiempo de alabanza. Como profesora del Colegio, yo tenía el profundo deseo de observar esta dedicación y consagración de mis alumnos también en clase, en el trato entre compañeros y la responsabilidad al completar las tareas escolares. Algunas veces dude, si los esfuerzos de los profesores para presentar un devocional bien preparado, el enseñar versículos bíblicos y contar las lindas historias de la Biblia realmente llegaron a oídos abiertos y un corazón dispuesto a aprender. Pero en medio de esta incertidumbre observé, que Dios primeramente quería trabajar mi propio corazón y mi disposición de servir y aprender. Como jovencita yo tenía soñado con trabajar futuramente en el área intercultural y pensé que se tenía cumplido mi deseo, cuando tuve la oportunidad de trabajar entre niños y jóvenes de habla hispana y portuguesa. Pero Dios me sorprendió cuando me abrió la puerta para enseñar durante 3 años en el Colegio para los distintos pueblos indígenas del Chaco. Además, me encontré enseñando aquí justamente mis materias favoritas como Artes Plásticas, Enseñanza Bíblica y Música. Por lo demás, hallé una puerta abierta para realizar con las chicas que viven en el internado del Colegio encuentros periódicos. Estas reuniones brindaron la oportunidad de formar el carácter y la personalidad de estas jóvenes por medio de distintas actividades. Pude observar, que estas señoritas lentamente tuvieron más confianza en mi persona y me dejaron conocer más de su vida interior. Pero Dios también seguía enseñándome a mí. Él quería que yo pudiera aprender más sobre la paciencia, tener más sensibilidad en el trato intercultural y amar más a los jóvenes indígenas tan preciosos. En general puedo decir, que los profesores del Colegio YS tienen el profundo deseo de acompañar a los “colegiantes” en su caminar con Jesús, en este camino que va hacia la vida eterna, para que ellos tangas la valentía de llevar el mensaje de la salvación también a sus respectivas comunidades: „Pa Jesús noyishesh“ (nivaclé), „Jesús aptomja amay“ (enthlit) y „Hesu ha´e pe tape“ (guaraní).  

Karina Neufeld de Warkentin