Organización social

Tradicionalmente, los pueblos chaqueños eran sociedades igualitarias, viviendo en pequeñas bandas de 30 - 50 personas. Como consecuencias de las múltiples transmigraciones recientes, sus estructuras sociales se han debilitado, y hoy se encuentran en procesos de adaptación a su nuevo medio-ambiente socio-político. Las instituciones gubernamentales les exigen nuevos conceptos de liderazgo por elección y en base de la democracia representativa.

Quienes resolvieron adaptarse a estas exigencias, han inscrito sus "representantes legales" y han obtenido sus "personerías jurídicas", llegando a ser "comunidades autónomas" de acorde a la ley. La mayoría de las comunidades del Chaco Central, en este proceso han elaborado estatutos comunitarios propios, que intentan reconciliar su cultura indígena con los nuevos desafíos de convivencia, marcando así las pautas para un nuevo "proyecto de vida" que, como pueblo, están en proceso de forjar.

Con la cultura tradicional orientada hacia la organización en las bases comunitarias, hoy las comunidades del Chaco Central también están aventurando hacia la organización de techo. Así se formó una federación entre 11 comunidades agrícolas con el objeto de intercambiar experiencias y defender intereses comunes, la "Federación Regional Indígena del Chaco Central" (FRICC).

Otra organización que comprende a diferentes comunidades y etnias, tanto de indígenas como también de Germano-Paraguayos, se ha constituida en la Asociación de Servicios de Cooperación Indígena Mennonita (ASCIM).

El modelo de relacionamiento en este proyecto de cooperación interétnica se ha denominado "partnership", o sea "cooperación con responsabilidad compartida". Presupone la igualdad de las partes en la expresión de sus expectativas y ofertas de colaboración. Se negocia como entre socios. A un lado está la comunidad indígena, a quien le corresponde la mayor parte de la iniciativa y la gestión. Al otro lado está la ASCIM como organización cooperadora. Tiene una determinada predisposición de participar con recursos y servicios, siempre de acuerdo a su reglamento interno, que debe ser completamente transparente a las comunidades.